martes, 20 de octubre de 2015

Las locuras de la UEFA



Organismo futbolero que comparte con la FIFA dinero y estiércol a paladas, la UEFA se voló la barda multando al Barcelona con 40 mil dólares porque en el partido de la Champions contra el Bayer Leverkusen sus aficionados airearon banderas catalanas en el Nou Camp. Lo de menos es el monto de la bárbara sanción porque lo relevante es que ese podrido cascarón que dizque rige al futbol europeo se meta en camisas de once varas.

¿Qué hay de malo y condenable en que, pacíficamente, los aficionados de cualquier equipo ondeen sus banderas mientras no sean las nazis? Por lo visto nada hay de malo en que, como sucede frecuentemente en los estadios españoles y de todo el mundo, se muestren banderas nacionales. Ahí no hay problema, ahí la UEFA del hoy vilipendiado Michel Platini, acusado de corrupción, no mete las manos. En ese universo futbolero que se rige por leyes supranacionales, el objetivo es recaudar dinero por las buenas y por las malas.

Nada tiene de condenable que los catalanes lleven sus banderas a donde les plazca. Mejor eso a que porten armas para joder al prójimo, que es la impresión que dan los trasnochados mandamases de la UEFA. Si condenable es esa injerencia en la libertad de expresión de los aficionados catalanes, no lo es menos el silencio cómplice de la Federación Española de Futbol que dirige otro sospechoso, el socio de Platini, Angel María Villar. Todos defienden a capa y espada el secretismo y la corrupción que imperan en la UEFA.

Es urgente abrir las ventanas de la FIFA y de la UEFA para que todos conozcamos los turbios manejos que se esconden entre sus muros. Es una cuestión de credibilidad. No es posible que esos organismos permanezcan impasibles a los cambios que reclama la sociedad.